Primero auxilios. Semana 5
En esta entrada me gustaría comentar la importancia de los primeros auxilios en el aula escolar.
Los primeros auxilios consisten
en la atención inmediata que se le da a una persona enferma o lesionada en el
lugar de los acontecimientos, antes de que llegue el personal entrenado y se
haga cargo de la situación, o antes de ser trasladado a un centro asistencial u
hospitalario.
La educación para la salud es una asignatura todavía
pendiente en nuestro sistema educativo. Para el correcto desarrollo del alumno
es necesario adquirir dichos conocimientos desde edades muy tempranas. Para
promover que el alumnado desarrolle un aprendizaje significativo en educación
para la salud, es prioritario que exista una colaboración entre las familias y
los centros educativos.
La vida de los niños se encuentra
llena de aventuras que brotan de su enorme imaginación; no es para menos, ya
que el juego es el método a través del cual conocen su entorno y desarrollan
capacidades para relacionarse con los demás. Pero, en medio de su ir y venir
incesante los pequeños se encuentran expuestos a distintos accidentes, por más
precauciones que se tengan.
Por este motivo, y para evitar
tragos amargos, es de gran utilidad que los docentes sepan cómo actuar en caso
de que esos momentos angustiosos se presenten, pues deben conservar la calma y
la cordura para ayudar a los accidentados con rapidez y efectividad, en vez de
alarmarlos o complicar más la situación.
En el caso que sea necesario,
debemos activar el sistema de emergencia:
●
Proteger: (prevenir la agravación del accidente). Es
necesario ante todo retirar al accidentado del peligro sin sucumbir en el
intento.
●
Alertar: la persona que avisa debe expresarse con
claridad y precisión. Decir desde donde llama e indicar exactamente el lugar
del accidente.
●
Socorrer: hacer una primera evaluación:
○ Comprobar si respirar o sangra.
○ Hablarle para ver si está consciente.
○ Tomar
el pulso (mejor en la carótida), si cree que el corazón no late.
Es por ello que creo recomendable que los
maestros tengamos a nuestra disposición un
botiquín de primeros auxilios,
con gasas, vendas, tiritas, agua oxigenada, yodo, tijeras…
Sin embargo, creo conveniente la
formación del docente en este aspecto tan relevante en nuestro día a día, pues,
en ocasiones, es necesario llevar a cabo una atención rápida a la espera de que
llegue el personal sanitario si es necesario, aunque la mayoría de accidentes
en el área escolar son simples arañazos o caídas leves que se pueden solucionar
con una limpieza de la zona afectada y la aplicación de una tirita o similar.
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